A través de un comunicado, la Asociación de Porcicultores de Ecuador (ASPE) y la Asociación de Productores Pecuarios El Oro (APPOR) dio a conocer su preocupación por la posible importación de carne porcina de Brasil.
Según los gremios, la posible apertura comercial amenaza la sostenibilidad del sector, que cubre el 97% del consumo interno y genera alrededor de 380.000 empleos directos e indirectos.
“La diferencia de precios entre Brasil y Ecuador, junto con altos costos de materia prima, como maíz, expone a los productores locales a una competencia desleal”, dice el comunicado.
Tanto ASPE como APPOR instan al Gobierno a tomar mejores medidas que ayuden al sector porcicultor, como reforzar la producción nacional y los controles fronterizos, así como promover políticas productivas que fortalezcan la competitividad del sector.
Datos de ASPE, en el país hay 166.000 productores de cerdo, el 94% son pequeños productores, entre todos, crían 2.8 millones de dichos animales, los cuales consumen 600.000 toneladas de maíz y un millón de t. de balanceado.
La producción bordea las 220.000 toneladas de carne de cerco y el consumo por persona, al año, es de 12 kilogramos. Las ventas anuales llegan a los 600 millones de dólares.
“La porcicultura ecuatoriana es clave para la seguridad alimentaria, el empleo rural y el desarrollo agroindustrial. Su defensa es responsabilidad de todos”, finaliza el comunicado de dichos gremios.