Arroz semilla certificada producción
El uso de semilla certificada y la asistencia técnica contribuyen con una mejor productividad de los cultivos de arroz.

Sector arrocero regional plantea fortalecer la asistencia técnica y el acceso a semillas certificadas

Representantes de ocho países de América Latina analizaron en Guayaquil los desafíos para mejorar la productividad del arroz, con énfasis en la transferencia de tecnología, la capacitación de los agricultores y la articulación entre los actores de la cadena.

La necesidad de acercar los avances de la investigación científica a las fincas y facilitar el acceso de los agricultores a semillas certificadas estuvo entre los temas abordados durante las jornadas de HIAAL y del Comité Administrativo del Fondo Latinoamericano para Arroz de Riego (FLAR), realizadas en Guayaquil.

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Representantes de Ecuador, Perú, Costa Rica, Uruguay, Argentina, Colombia, Panamá y República Dominicana participaron en estos encuentros, en los que se analizaron alternativas para mejorar la productividad arrocera y fortalecer la competitividad del sector en la región.

Uno de los principales desafíos planteados fue lograr que el desarrollo de nuevas variedades de arroz se traduzca en beneficios concretos para los productores. Para ello, se destacó la importancia de reforzar la asistencia técnica en campo, ampliar las parcelas demostrativas y promover la capacitación y las buenas prácticas agrícolas.

Durante los espacios de diálogo también se abordó la necesidad de incentivar el uso de semillas certificadas y fortalecer la participación de los distintos eslabones de la cadena productiva. La vinculación de investigadores, autoridades, empresas semilleristas, agricultores e industria molinera fue señalada como un factor relevante para conectar la producción con las exigencias de calidad del mercado.

En este contexto, Adriana Banderas, directora ejecutiva de ECUASEM, destacó la importancia de articular esfuerzos entre los actores del sector para establecer una hoja de ruta que permita trasladar los avances de la investigación a las fincas. Su planteamiento pone el foco en uno de los retos de la producción arrocera: lograr que la innovación llegue efectivamente a quienes cultivan el grano.

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La discusión cobra relevancia para el sector agrícola porque el potencial de las nuevas variedades depende también de las condiciones en que se implementan, del acompañamiento técnico disponible y del acceso de los productores a insumos de calidad. Sin embargo, los beneficios concretos de estas medidas dependerán de su aplicación y seguimiento en el campo.

Como parte de la agenda regional, el próximo Comité Administrativo del FLAR está previsto para marzo de 2027 en Punta del Este, Uruguay.

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