Producción de amaranto

El amaranto impulsa la economía de varias comunidades 

El amaranto es una semilla con una gran fuente de proteínas, minerales, ácido fólico, niacina, calcio, hierro, fósforo y vitaminas A, B, C, B1, B2 y B3. Ésta es considerada un superalimento, pues contiene el doble de proteína que el maíz y el arroz, y entre 60 a 80% más que el trigo.

Una empresa ecuatoriana que encontró una forma de rescatar esta especie ancestral y convertirla en negocio es Amati Foods. La marca nació en el 2015 por una necesidad personal de su creadora y gerente general, Nelly Moreno, quien sufría de problemas de producción de serotonina y que encontró en este producto una manera de solucionar sus dolencias.

Su hija y directora de marketing de la firma, Carla Novoa, cuenta que al ver el gran potencial que ofrecía este pseudocereal, se pusieron en contacto con el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP), y se realizó un compromiso para fomentar y revitalizar el consumo de amaranto en el país.

Mediante este acuerdo, recuerda Novoa, comenzaron la comercialización del grano y posteriormente el desarrollo de una oferta interesante de productos en base a éste. Actualmente, en su portafolio hay bebidas de chocolate, fresa con mora, y mango con limón, maracuyá y uvilla, así como grano, harina y pops de amaranto.

“Nuestros productos son 100% naturales, libres de gluten y lactosa. Nuestras innovaciones más recientes son falsos risottos de mote con morocho y amaranto o quinua, y la bebida de amaranto con mango y limón”, asegura. Novoa comenta que para la elaboración de las bebidas tienen un acuerdo de maquila con Grupo Gloria. Mientras que, para la producción de los pops, grano y harina cuentan con su propia planta en la parroquia Tumbaco, en Quito.

Los productos de Amati Foods se comercializan dentro del país en las cadenas de supermercado y, a nivel internacional, en Chile. Desde el año pasado llegan a España, donde se distribuyen a Francia e Italia.

Carla Novoa (i) y Nelly Moreno precursoras de la marca Amati Foods. Foto cortesía.

Proyecto

A más de tener una propuesta innovadora, esta marca se propuso desde sus inicios trabajar de la mano con comunidades indígenas. Actualmente, la materia prima con la que elaboran sus productos se concibe a través de un modelo de asociatividad, con el cual se creó una red de mujeres proveedoras de amaranto en las provincias de Imbabura, Chimborazo y Tungurahua, con ellas se trabaja bajo la modalidad de comercio justo, por lo que las agricultoras son retribuidas de forma equitativa.

Un total de 48 mujeres son las encargadas de cultivar el grano. Para tener un producto óptimo, reciben indicaciones técnicas e incluso talleres de agricultura sostenible y salud. Carla Novoa, explica que la siembra del amaranto se realiza en conjunto con la empresa y que, como parte de su modelo de trabajo, se les proporciona el abono orgánico para la producción y se les cancela un adelanto para que puedan comprar la semilla.

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“Trabajamos pocas cantidades de tierra para que la agricultura sea sostenible y rotativa, no sembramos en grandes extensiones, tratamos de que cada mujer siembre en terrenos máximo de 100 metros para que su labor igualmente sea más fácil y podamos mantener los sembríos de forma orgánica, de modo que el deshierbe sea manual”, señala.

Uno de los principales impactos que ha tenido este programa, añade, ha sido la mejora de la economía y la calidad de vida de sus participantes y familias, pues al ser ellas quienes reciben los réditos de su trabajo, lo invierten de forma distinta que los hombres y priorizan la alimentación y educación de sus hijos.

“El programa nos ha llevado a conocerlas bien, entender sus dolencias y temores. Nuestro mayor reto no fue únicamente dar a conocer el amaranto, sino darles la tranquilidad de que como empresa íbamos a seguir trabajando de la mano con ellas”, puntualiza la directiva de Amati Foods. También destaca que la empresa es liderada por mujeres, quienes son las protagonistas en toda su cadena productiva, tanto en el campo como en el desarrollo e ingeniería.

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