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Negociación a precios justos, inclusiva y sin intermediarios

Inclusión, educación y salud, son los tres pilares donde se sustenta el programa SE PUEDE, una iniciativa de la Alianza para el Emprendimiento e Innovación (AEI), que desde enero de 2020 contribuye con el desarrollo de agroemprendedores del país, en especial de la Sierra y Amazonía.

Uno de elementos principales del programa es conectar a los pequeños agricultores o asociaciones de productores con empresas compradoras para hacer negocios a precios justos, pago oportuno y generar una relación a largo plazo.

Para ello, explica Ana María Molina, directora de SE PUEDE, los productores que son parte de la iniciativa deben contar con certificaciones de sus cosechas que garanticen un producto de calidad. Por ejemplo, contar con el sello de Buenas Prácticas Agropecuarias (BPA) o de certificación orgánica.

“Así garantizamos un buen manejo de la producción, de cuidado del entorno, sin excesos de químicos, sin trabajo infantil”, resalta Molina, tras indicar que mediante este nexo se elimina a los intermediarios. Además, se logra formalizar a los productores, pues, para concretar los negocios deben abrir cuenta bancaria y entregar facturas por sus ventas.

Una de las asociaciones que son parte de la iniciativa es Asoproged Geddani, que trabaja en la producción, acopio y distribución de hortalizas en el cantón Chambo, provincia de Chimborazo. La agrupación cuenta con 20 socios principales y 40 socios proveedores.

Desde el 2016, que nació la asociación, ha trabajado en el fortalecimiento organizacional y la implementación de normas de calidad. A tal punto, que en los actuales momentos cuenta con la certificación BPA y recientemente recibió la certificación de Agricultura Familiar Campesina.

Gustavo Echeverría, asistente técnico de Geddani, indica que los postulados del grupo son compatibles con los lineamientos de SE PUEDE, y por ello son parte de la iniciativa. “Brindamos un servicio a los pequeños productores, generamos asociatividad, acopio de los productos, y precio justo a toda la cadena de valor”, agrega.

Manifiesta que el programa permite conectarse con cadenas de supermercados, industrias alimenticias y otros potenciales compradores; además, brinda soporte en las negociaciones.

“SE PUEDE ha sido un nexo muy importante en la búsqueda de nuevos mercados y en generar una visión empresarial en los agricultores”, indica el asistente técnico de Geddani, cuyo sistema organizativo está empoderado en un 70% por mujeres.

Justamente, este último aspecto, es otro de los elementos importantes del programa, pues las asociaciones deben tener como mínimo una participación femenina del 30% en su cadena productiva. “Así, luchamos contra la invisibilización de la mujer en el campo”, indica Molina.

En el pilar de educación, el programa SE PUEDE cuenta con una plataforma de capacitación que empezó en agosto de 2020. En la actualidad, hay 9 módulos: Buenas prácticas agrícolas; Finanzas I y II; Planea tu siembra; Cómo negociar; Ganadería sostenible; Cuida tus clientes Promueve tus productos; Innova tu oferta; y El ABC para exportar.

La formación es gratuita (en www.sepuede.org.ec) y hasta el momento más de 3.000 agroemprendedores se han certificado en los cursos, que tienen el respaldo académico de la Universidad de las Américas UDLA.
De esta forma, los agricultores se preparan para mejorar su producción, hacer negocios, calcular sus costos y hasta proyectarse para ingresar a los mercados internacionales. Paralelamente, incentiva a los jóvenes para que vean en el campo una oportunidad profesional para su futuro.

Para junio próximo, el programa abrirá nuevos módulos: Capital inicial sobre frontera agrícola (para no deforestar el bosque), ABC de la piscicultura y Procesamiento de frutas exóticas.

Mientras que, en el componente de salud, SE PUEDE trabaja en el combate a la desnutrición infantil. Por ello, los agroemprendedores que son parte del programa deberán cumplir con ciertos requerimientos, asegura Ana María Molina.

“Deben presentar los controles y vacunas para los niños menores de 2 años de edad, control de talla y peso para los niños de hasta 4 años; y las mujeres embarazadas deben tener como mínimo 5 controles”, destaca.
Asimismo, los participantes deben demostrar que sus hijos menores de 16 años están estudiando, a fin de contrarrestar los problemas de deserción escolar.

Para el presente año, el programa prevé generar ventas por transacciones entre productores y compradores por alrededor de $ 360.000; y posicionar los cursos de formación a nivel nacional.

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